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Jueves 17 Abril 2008
Escrito por Miguel A. Delgado el 17.04.08 a las 16:29
Archivado en: Estrenos

Dos autorías bien diferentes polarizan los estrenos de mañana: por un lado, la última Concha de Oro de San Sebastián, “Mil años de oración”, que afirman supone la recuperación para el mejor cine del últimamente un tanto perdido Wayne Wang, responsable de aquella maravilla que fue “Smoke” y luego abismado en cosas perfectamente descriptibles como “Sucedió en Manhattan”. Y lo hace con una historia de las sencillas, de relaciones personales, de choque cultural entre un padre y una hija chinos, él habitante en el país milenario y ella con una nueva vida en los Estados Unidos… unos mimbres de los que en demasiadas veces salen tan sólo telefilmes pero que, en esta ocasión, parece haber dado para más, para mucho más. Lo ansiamos.

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Y si de un hijo pródigo hablamos, no queda más remedio que hablar también de la hija predilecta de festivales y crítica, una Isabel Coixet que nuevamente demuestra su doble condición de amante de las finuras cinematográficas y literarias. Para su primer encargo en Estados Unidos, se ha atrevido nada más y nada menos que con Philip Roth y su novela “El animal moribundo” para levantar “Elegy”, con la esperanza de que por fin Penélope Cruz pueda demostrar que también puede ser actriz cuando habla la lengua de Shakespeare. ¿Qué saldrá de la conjunción de tantos universos? ¿Ganará Phil o será la Isa la que se lleve el gato al agua? No adelantemos juicios, pero mucho me temo que será la segunda; a ver… Y sí, se estrena alguna que otra cosa más, pero algo me dice que perdérsela no debe de ocasionar un especial trauma…

En la imagen: Escena de “Mil años de oración” - Copyright © 2007 North by Northwest Entertainment y Entertainment Farm. Distribuida en España por Karma Films. Todos los derechos reservados.

Otro soso fin de semana cinematográfico se nos viene encima. De hecho, casi se puede decir que “Elegy” es la propuesta más estimulante de la cartelera, y eso que personalmente no me entusiasmó demasiado “La vida secreta de las palabras”, el último largometraje de su realizadora (la premiadísima Isabel Coixet); no obstante, siento un especial aprecio por “Mi vida sin mí”, cinta que nadie debería perderse, de ahí que sea lógico que, a priori, su nueva película resulte la más estimulante de la cartelera, sobre todo si tenemos en cuenta que en su reparto nos topamos con nombres tan importantes como los de Penélope Cruz, Ben Kingsley, Dennis Hopper, Patricia Clarkson, Peter Sarsgaard y Marci T. House (tranquilidad, no se extrañen si no lo conocen, pero es que aparece en los créditos de “Bizarro”, un entretenidísimo capítulo de “Smallville”, serie que se rueda en Vancouver, una ciudad a la que es muy aficionada la directora española).

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En fin, dejemos a un lado semejantes divagaciones, sin duda provocadas por lo poco que hay que contar de las novedades que durante estos días llegarán a nuestros cines. “Expediente Anwar” se estrena tras no pocos retrasos y cambios de título, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta su fracaso en la taquilla estadounidense, y ello a pesar de que sus protagonistas son los acaramelados Jake Gyllenhaal y Reese Witherspoon. En cuanto a los que quieran pasar el rato con películas banales y descaradamente comerciales, tranquilidad, las distribuidoras siempre piensan en ustedes, de ahí que tengamos que tragarnos la cinta de terror de turno (“Las ruinas”) y un “drama existencialista” sobre las bondades de las Artes Marciales Mixtas (“Rompiendo las reglas”).

En la imagen: Penélope Cruz y Ben Kingsley en “Elegy” - Copyright © 2008 Lakeshore Entertainment. Distribuida en España por On Pictures. Todos los derechos reservados.

Miércoles 20 Febrero 2008

La verdad es que, para no gustarle hacerle promoción de sus películas, últimamente Woody Allen se está quedando a gusto, llegando incluso a extremos que seguro ni remotamente imaginó que alcanzaría. Porque lo cierto es que hacer publicidad de su nueva película, “Vicky Cristina Barcelona“, resaltando que cuenta con una escena lésbica entre Scarlett Johansson y Penélope Cruz, es desde luego recurrir a los argumentos de venta de las cintas más comerciales que se estrenan cada semana en nuestras pantallas. Una cosa está clara: si hace veinte (¿qué digo veinte? Diez, ¡incluso cinco!) años nos lo dicen, no nos lo hubiéramos creído.

Claro que habrá quien, a esto, argumente que seguramente la idea haya partido de la productora, Mediapro, o de otro cerebro pensante que haya decidido mantener vivo el interés por la cinta de aquí a su estreno, presumiblemente en otoño. Según esta visión, Woody Allen estaría preso de quien pone el dinero. Pues vaya; ¿tan necesitado está de hacer películas, hasta llegar al punto de tener que claudicar con lo que durante tanto tiempo rechazó? Una persona que se vanagloria de haber luchado tanto por su independencia, ¿merece la pena que acabe así? La verdad es que no sé cómo lo ven ustedes; pero a mí, según van pasando los meses, la dichosa “Vicky Cristina Barcelona” se me va atragantando cada vez más…

En la imagen: Woody Allen durante el rodaje de “Scoop” © 2006 On Pictures. Todos los derechos reservados.

Aunque parezca mentira, el cine español ha tenido recientemente a Isabel Coixet en la Berlinale, y con ella una muestra de la salud de hierro de nuestra cinematografía. Digo que “aunque parezca mentira” porque, de nuevo, la directora catalana ha vuelto a rodar en inglés, con un equipo técnico y artístico más de fuera que de dentro, y ahora con producción americana. Dice que sus historias “piden” la lengua de Shakespeare como vehículo idóneo para trasmitir, a media voz, sentimientos profundos y dolorosos…, como si Cervantes no supiera calar en el alma humana y en sus entresijos. Pero hace bien y demuestra inteligencia en su modo de proceder, si encuentra más ayudas y ecos lejos de nuestras fronteras, y se desmarca así de tanta gallina clueca y endogámica. En la capital germana presentaba estos días “Elegy”, que —como su título apunta— llora por un amor que nace ya moribundo al tener incubado el miedo a envejecer. Los enamorados son un carismático profesor interpretado por Ben Kingsley, mujeriego y burgués que seduce a sus alumnas cuando éstas abandonan tal condición, y nuestra Penélope Cruz como joven cubana convertida en objeto de placer y también de dolor y celos, y con Patricia Clarkson completando el triángulo amoroso.

No es nueva esta óptica en el cine de Coixet. Podríamos decir que todo él está transido por esta dualidad amor-muerte y por las dificultades para llevarlo a término, por sensaciones agridulces de enamoramiento y pérdida, por silencios elocuentes y heridas nunca manifestadas (tema nuclear de “Cosas que nunca te dije”, y su versión de época “A los que aman”). Es un cine delicado y sensible, que gira sobre la necesidad de amar y el miedo al compromiso, siempre con la muerte acechando y determinando el actuar (“Mi vida sin mí”), con un pasado que hace enmudecer a los enamorados y cuyas llagas abiertas sangran y gritan por el afecto perdido o mancillado (“La vida secretas de las palabras”). Un microcosmos temático y también estético para historias interiores y emocionales, donde sus frágiles y desconcertados personajes luchan entre la inseguridad y la pasión contenida, que precisan de un ritmo contemplativo con el que reposar sus inquietudes y hacer confidencias al espectador.

Cine poético e intimista de quien busca lo auténtico y no se conforma con la imagen posmoderna que se consume y fagocita en sí misma —de ahí tanta imagen digital y teléfono como sucedáneo de la relación personal, que aparecen en sus films—, con el sentimiento efímero y fugaz que pueda aportar un helado de chocolate o unas caricias reparadoras. Desencantos amorosos y evanescencia del tiempo al estilo Wong Kar Wai, con cámara fija y primeros planos que buscan el alma doliente en el rostro del protagonista, metáforas que hablan de la soledad de manera nada pretenciosa, ambientes fríos e impersonales en los que congelar y cicatrizar el dolor. Ahora nos queda la duda de si “Elegy” continuará con este cine de sensaciones, o si dará una vuelta de tuerca para dotar a sus personajes de una mayor profundidad antropológica, porque dar más de lo mismo… puede llegar a cansar hasta a sus incondicionales. También nos gustaría ver si Coixet es capaz de una mayor versatilidad y variación de género, una vez demostrado que domina este cine de sentimientos a flor de piel.

En las imágenes: Arriba, Ben Kingsley y Penélope Cruz en “Elegy” © 2008 On Pictures. Todos los derechos reservados. Abajo, Sarah Polley en ”Mi vida sin mí” © 2002 Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados.

Lunes 3 Diciembre 2007

La verdad es que el anuncio de que Woody Allen no rodará en España ninguna de las otras dos películas que le producirá Mediapro ha sido una sorpresa; pero, en cierta manera y cuando se rebobina lo ocurrido a lo largo de estos meses durante el rodaje de “Vicky Cristina Barcelona”, quizá no extrañe tanto. Personalmente, no pude evitar una cierta sensación de sonrojo al pensar que la mera presencia de Allen en nuestro país (sobre todo en Barcelona, y después en Asturias) desencadenó una reacción que, la verdad, parecía más cercana a lo que Berlanga nos describía en la mítica “Bienvenido Mister Marshall” que a la realidad de un país del que han salido un puñado de nombres que suenan con fuerza en Hollywood.

Es perfectamente comprensible que la parafernalia del rodaje despertase la curiosidad del público, sobre todo cuando se sabía de la presencia de una estrella como Scarlett Johansson (francamente, no puedo creerme que, a estas alturas, toda una ciudad se paralice porque estén Javier Bardem o Penélope Cruz, mucho más cercanos a nosotros). Lo que ya resultó bastante más sorprendente fue la competencia de políticos e instituciones por agasajar a Allen, en una dura lucha por ver quién se hacía más fotos con él. Toda una parafernalia que me hizo recordar las quejas de Pepu Hernández, el seleccionador español de baloncesto, ante el atosigamiento publicitario y de compromisos a que se veían sometidos sus jugadores en el Eurobasket. Pues algo así debió sufrir el director, tradicionalmente tímido y poco amigo de la presencia pública, por más que en los últimos tiempos se haya visto obligado a romper su costumbre. En fin, dejando a un lado el tema de la conveniencia y naturaleza de las ayudas recibidas por la productora (porque lo desconozco), sí que me queda una duda: ¿de verdad hemos estado a la altura?

En la imagen: Woody Allen en “Scoop” - Copyright © 2006 Focus Features, BBC Films, Ingenious Film Partners, Phoenix Wiley Productions y Jelly Roll Productions. Distribuida en España por On Pictures. Todos los derechos reservados.