Sí, sí, no se han equivocado de titular. Ya sé que no resulta muy popular que uno diga estas cosas, pero, sinceramente, me da la impresión de que la única manera de que el espectador se asuste viendo “Llamada perdida” en el cine es que mantenga encendido su teléfono móvil y tenga la suerte de que le llamen mientras está viendo la película en cuestión. Si alguien conoce alguna asociación contra los remakes de los largometrajes orientales, por favor, que me avise, pues creo que soy víctima de los trastornos de este tipo de vacuos productos (sopor e irritación, entre otros).

Desde luego, mi recomendación es que vayan a echarle un vistazo a “Como la vida misma”, uno de esos títulos que, aun sabiendo que no es ninguna maravilla, al menos se deja ver con agrado. Peor pinta tiene “Seda”, cinta canadiense, italiana y japonesa que recibió todo tipo de varapalos por parte de la crítica y que fracasó en la taquilla, recaudando alrededor de cinco millones de dólares en los países que precisamente la produjeron, cuatro veces menos de lo que costó. Parece que el nombre de Keira Knightley aún no es lo suficientemente importante como para arrastrar al público a los cines…
En la imagen: Fotograma de “Como la vida misma” © 2007 Universal Pictures International Spain. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Llamada perdida” © 2008 Warner Bros. Pictures International España. Todos los derechos reservados. Fotograma de “Seda” © 2007 TriPictures. Todos los derechos reservados.






