Bueno, después de unas semanas un poco raras, vuelve la normalidad a la cartelera. O sea, que un estreno potente procedente de Hollywood salta la banca y deja pocas opciones al resto del pelotón. Y ese bombazo (o aspirante a, que en estos tiempos de inestabilidad taquillera estas cosas son siempre difíciles de asegurar a priori) es, claro está, “Iron Man”, uno de los pocos integrantes de la escuadrilla Marvel que aún no había sido llevado a la gran pantalla. ¿Los alicientes? Pues más o menos los de siempre: perspectivas de espectacularidad a raudales, un actor carismático que puede tener aquí la oportunidad para rehabilitarse totalmente ante la taquilla tras haberlo hecho, al parecer, en otras facetas (Robert Downey Jr.), y un puñado de secundarios de mayor o menor atractivo (de la sosa monez de Gwyneth Paltrow a un Jeff Bridges haciendo de malo, lo que siempre tiene su punto). ¿Desventajas? Que Iron Man, en realidad, siempre ha sido una copia poco disimulada de Batman en lo que respecta a su origen y características. ¿Superará la cinta ese handicap? A partir de mañana mismo tendremos la respuesta.

Y claro, con un blindado tan avasallador, poca tarta le van a quedar a los demás, por mucho que tengan dentro a todo un Al Pacino (“88 minutos”), a viejas glorias en bajas horas interpretativas (Pierce Brosnan en “Chantaje”; Antonio Banderas y Meg Ryan en “Mi novio es un ladrón”), coartada cultureta (“La duquesa de Langeais”, del pope del elitismo cinéfilo Jacques Rivette), plantilla de comedia romántica del montón (“Definitivamente, quizás”), o un toque patrio (“Un poco de chocolate”). No, todo parece indicar que ni aunque todas éstas se juntaran en plan X-Men, lograrían apenas hacer mella en la metálica y acorazada recaudación que le espera al superhéroe de chapa. Y si no, al tiempo.
En la imagen: Fotograma de “Iron Man” - Copyright © 2008 Marvel Studios y Fairview Entertainment. Foto por Zade Rosenthal. Distribuida en España por Sony Pictures Releasing de España. Todos los derechos reservados.

