El Festival de Cannes levanta una vez más el telón. Y esta edición, por los inescrutables designios que establecen qué efemérides deben conmemorarse y cuándo, viene a coincidir con el 40º aniversario de aquella que tuvo que ser suspendida como efecto colateral de las algaradas de Mayo del 68. En dicha ocasión, los cineastas con vocación revolucionaria (Godard, Truffaut o nuestro Saura, que retiró “Peppermint Frappé” de la competición) lograron la suspensión de un certamen que, ya por entonces, era capital del glamour y referencia imprescindible de la creación artística cinematográfica.

Resulta curioso comparar aquello con una edición que va a albergar nada menos que el estreno mundial de la nueva entrega de Indiana Jones, en un calculado aperitivo que precederá por poco a la previsible inundación urbi et orbe de las aventuras del arqueólogo más famoso del celuloide. ¿Invasión imperialista de un certamen que sigue jactándose de ser la única vara fiable para medir la calidad de la producción cinematográfica que se hace en estos momentos? Sí y no: al fin y al cabo, en un momento en el que las dudas sobre la pervivencia del cine tal y como lo conocemos van en aumento, e incluso una oportunidad de negocio aparentemente tan segura como la de “Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal” no lo parece ya tanto (de ahí la renuncia de sus responsables a cobrar hasta que no se rebase una abrumadora expectativa recaudatoria), las incertidumbres no parecen ya algo exclusivo del cine antiguamente conocido como “de arte y ensayo”. Pero, sea como sea, asistiremos a unos días que nos pondrán los dientes largos, hasta que los distribuidores tengan a bien empezar a traernos las joyas que, a buen seguro, albergará la sección oficial. Y para los que se escandalizan de la ecuación Indiana-Cannes, sólo decir que peor fue el año que nos endosaron aquel funesto código Da Vinci.
En la imagen: Carteles promocionales del 61º Festival de Cannes, a partir de una fotografía de David Lynch, adaptada por Pierre Coller - Copyright © 2008 Festival de Cannes. Todos los derechos reservados.
Totalmente de acuerdo, compa Miguel, con la acotación que, tan acertadamente, hace Julio: al final, va a resultar que el único festival de los de categoría A “no contaminado” (o escasamente contaminado, aunque quizá más por circunstancias que por propia voluntad…) va a ser el de Donostia. Porque a mí no me importaría que los festivales grandes hicieran este “acercamiento” al cine más brutalmente comercial siempre que fuera con una perspectiva más franca, en la línea de superar prejucios y barreras (al fin y al cabo, ¿cuántas veces, detrás de una cinefilia furibundamente militante, no se esconde una especie de fundamentalismo elitista…?); pero me temo que no van por ahí los tiros, no…
Un fuerte abrazo.
Bueno señores, en competición oficial entra ésta maravilla: Waltz with bashir, película israelí de animación ambientada en el Líbano, el trailer me ha parecido sencíllamente estremecedor, pudiera ser algo realmente grande. Saludos
Personalmente no me parece mal esta combinación de productos con claras vocaciones comerciales y otros que tienen ciertas aspiraciones artísticas. Eso sí, el show que le han montado a Jack Black para promocionar “Kung Fu Panda” me parece excesivo (bueno, como el propio actor en sí mismo XD).
Bueno, el show lo tuvo más bien Angelina, con su anuncio de gemelos… ante eso, ni cinefilia ni ná, ¿quién se puede resistir?
Pero mira, mejor: así, cuando llegue la de Eastwood, ya no tendrá más revelaciones y se habrá de la película
Un saludo!
El periodismo virtual y la promoción cinematográfica…
El Festival de Cannes es ahora mismo punto de atracción total del mundo del cine: gran parte de los que cuentan han pasado, pasan o pasarán estos días por allí, y, como conclusión lógica, todos los medios que nos dedicamos a informar sobre esta …
Nos gustaría conocer tu opinión sobre los temas planteados. Déjanos tu comentario mediante el formulario que encontrarás a continuación.
AVISO IMPORTANTE: Los comentarios están sujetos a moderación y aparecerán publicados lo antes posible. Se eliminarán todos aquellos que contengan insultos, publicidad, textos ininteligibles o que no guarden ninguna relación con los contenidos de esta entrada.
Saltos de línea y párrafo automáticos, la dirección de e-mail no se mostrará, HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>


















De un tiempo a esta parte, parece que los festivales de cine se van pareciendo cada vez más a los equipos de fútbol, que tienen más intereses económicos que deportivos/cinéfilos: demasiadas servidumbres y amores interesados.