Por edad, yo no vi “Tiburón” en los cines cuando se estrenó. Eso sí, durante un tiempo, y hasta que por fin tuve la oportunidad (en vídeo, aunque más tarde conseguí revisitarla en pantalla grande), me construí una imagen a partir de lo que me contaba mi hermano, y que luego tuve que contrastar con la realidad. Por supuesto, no todo coincidía; y, de hecho, tardé un tiempo en ver la película tal y como Steven Spielberg la había creado porque, en mi imaginación, yo ya la había hecho a mi medida. Sin embargo, cuando por fin la vi, hubo una frase que no me sonó nada nueva, pues para entonces la había oído hasta la saciedad: «¡Todo el mundo fuera del agua!». Para alguien que, como yo, tenía además miedo a ahogarse en la playa, no podía haber sentencia más contundente.

Quien la gritaba, Roy Scheider, fallecía hace pocos días. Y entonces es cuando me doy cuenta de hasta qué punto le teníamos olvidado, por más que hubo un tiempo en que su nombre era garantía de que lo que íbamos a echarnos a los ojos tenía más que interés: no sólo la cinta de Spielberg, también le vimos en “Contra el imperio de la droga” junto a Gene Hackman y Fernando Rey, o en aquella maravilla de Bob Fosse titulada “Empieza el espectáculo”. Un rostro que lograba hacer interesante, incluso, una absurda secuela como aquella olvidable “2010, odisea dos” (claro que no sucedía lo mismo con la que pretendió rebañar los escasos dólares dejados de recaudar por el escualo gigante, pero bueno). O sea, unos años en los que yo empezaba a descubrir el cine, en que mezclaba churras con merinas; esa época en la que a uno se le va formando el gusto (si es que eso se consigue alguna vez), tiene muchos rostros, y uno de ellos nos gritaba que, de una vez, saliésemos del agua, por más que todos nos hiciéramos los remolones: en realidad, nos iba la marcha y queríamos ver al bicho de cerca.
En la imagen: Roy Scheider, a punto de lanzar su famoso grito en “Tiburón” - Copyright © 1975 Universal Studios. Todos los derechos reservados.
Sin duda era un magnífico actor y tenía un especial carisma cada vez que lo veíamos en la pantalla. Sin ser ninguna maravilla, “Tiburón 2″ y “2010″ no me parecen películas despreciables (el problema que tienen es que sus antecesoras son magníficas), pero es verdad que la presencia de Scheider les dotaba de una mayor dignidad.
joaquín, esa es justo la palabra que buscaba para definir a Scheider y no encontré: carisma!
Saludos!
Totalmente de acuerdo. Y ¡es tan difícil encontrar actores que lo tengan! Su sola presencia casi hacía soportable cualquier churro en el que interviniese…
Un saludo!
¿Quién es más autor de “2001: Una odisea del espacio”, Kubrick o Clarke?…
El reciente fallecimiento de Arthur C. Clarke vuelve a poner sobre el tapete una discusión que viene a ser, más o menos, como la del huevo o la gallina: ¿quién es más verdadero creador de “2001: Una odisea del espacio”, el escritor o Stanley K…
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Me uno a tu recuerdo de Roy Scheider, Miguel, tal y como dices bastante olvidado en los últimos tiempos… es de estos actores de los 70 que te transmiten solidez y buen hacer, y me pasó como a ti, por edad no vi “Tiburón” hasta mucho después -tengo un recuerdo difuso de “Tiburón 2″, creo que de alguna reposición en el colegio-, y siempre lo he identificado más como el protagonista de la estupenda -una de mis preferidas- “Empieza el espectáculo”. En los reportajes por su muerte son los dos papeles que, lógicamente, han destacado una y otra vez y, es cierto, aunque sólo fuera por éstos ya merecería ser recordado.
Saludos!