Fue toda una sorpresa. Y sinceramente, no creo que hubiese nadie que se lo esperase. El triunfo en los Goya de “La soledad”, una cinta que apenas ha podido verse más allá de Madrid y Barcelona, y para colmo no demasiadas semanas, pilló a casi todo el mundo con el pie cambiado (menos, supongo, a los notarios, consultores o quienquiera que se ocupe de hacer el recuento de los votos). De hecho, el estupor se notaba incluso en el sonido ambiente de la retransmisión, como si el público no estuviese muy seguro de si era una broma de Corbacho. Y no es para menos: sus nominaciones parecían la típica concesión al cine más radical, al más libre, al que están poniendo en marcha toda una hornada de creadores que nunca aparecen en las listas de recaudaciones, pero que también tienen algo que decir. Pero claro, ¡de ahí a ganar había todo un trecho!

Habrá quien se lamente de que se haya premiado una cinta que apenas ha visto nadie… no porque no sea valiosa, potente, una de las mejores películas de todo el cine estrenado en nuestro país el año pasado, sino porque los distribuidores no se vieron capaces de apostar por ella, atosigados como están por la necesidad de recaudar rápido y bien ante el descenso de los ingresos por taquilla. Allá ellos; si el criterio fuese sólo ése, la recaudación, que los otorguen por estricta clasificación a 31 de diciembre, y que se ahorren los gastos de la gala. No: los premios deben ser otra cosa, algo que los Goya no suelen ser… y que, sorpresivamente, en esta edición sí que lo han encarnado. Eso sí, seamos realistas: probablemente lo que sucedió fue que el voto se repartió tanto entre las favoritas que ninguna de ellas logró suficiente para conseguir ni el de Mejor Película ni el de Mejor Director ni el de Actor Revelación. Suele pasar: cuando hay más de un claro favorito, a veces de rebote sale un tercero que nadie espera. Puede que sea el caso de “La soledad”, pero negarle el mérito a la cinta de Jaime Rosales sería pecar de una miopía preocupante; la que, desde luego, no salvará a nuestro cine.
En la imagen: Petra Martínez en “La soledad” - Copyright © 2007 Wanda Visión, Fresdeval Films e In Vitro Films. Distribuida en España por Wanda Visión. Todos los derechos reservados.
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